miércoles, 12 de enero de 2011

El asalto.

Corría el año 1998; acababa de sacar el auto y -mientras cerraba el garaje- se me acercó un tipo de cuarenta y tantos años.

Sacó un revólver de la cintura y dijo en tono intimidante:

- ¡Dame 60 pesos!

- Tranquilo, -musité- y entregué la billetera.

- ¡Te dije 60 pesos, carajo, dame 60 pesos!

Separé el importe de la billetera y se lo quise entregar junto con el resto.

- ¡60 te dije boludo, 60!

Los agarró y antes de irse dijo:

- Es lo que preciso para los remedios de mi mujer...

Tardé media hora en subir al auto.