domingo, 10 de enero de 2010

"Martín Fierro" - Selección

Versos seleccionados del "Martín Fierro"
Nota: Algunas palabras han sido corregidas, para hacer más sencilla su lectura.

12
No me hago al lao de la güeya
Aunque vengan degollando,
Con los blandos yo soy blando
Y soy duro con los duros
,
Y ninguno en un apuro
Me ha visto andar titubiando.

13
En el peligro, ¡qué Cristos!
El corazón se me ensancha,
Pues toda la tierra es cancha,
Y de eso nadie se asombre:
El que se tiene por hombre
Donde quiere hace pata ancha.


18
Y sepan cuantos escuchan
De mis penas el relato,
Que nunca peleo ni mato
Sino por necesidad,
Y que a tanta adversidad
Sólo me arrojó el mal trato.


20
Ninguno me hable de penas,
porque yo penando vivo,
y nadie se muestre altivo
aunque en el estribo esté:
que suele quedarse a pie
el gaucho mas advertido
.

239
Para el son los calabozos,
para el las duras prisiones,
en su boca no hay razones
aunque la razón le sobre;
que son campanas de palo
las razones de los pobres.

291
Amigazo, pa sufrir
han nacido los varones;
estas son las ocasiones
de mostrarse un hombre juerte,
hasta que venga la muerte
y lo agarre a coscorrones.

302
¡Quién es de una alma tan dura
que no quiera una mujer!
Lo alivia en su padecer:
si no sale calavera
es la mejor compañera

que el hombre puede tener.

303
Si es güena, no lo abandona
cuando lo ve desgraciao,
lo asiste con su cuidao,
y con afán cariñoso,
y usté tal vez ni un rebozo
ni una pollera le ha dao.

311
No me gusta que otro gallo
le cacaree a mi gallina;
yo andaba ya con la espina,
hasta que en una ocasión
lo pillé junto al fogón
abrazándome a la china.

319
¡Es zonzo el cristiano macho
cuando el amor lo domina!
Él la miraba a la indigna,
y una cosa tan jedionda
sentí yo, que ni en la fonda
he visto tal jedentina.

321
Cuando la mula recula,
señal que quiere cociar,
ansí se suele portar
aunque ella lo disimula;
recula como la mula
la mujer, para olvidar.

322
Alcé mis ponchos y mis prendas
y me largué a padecer
por culpa de una mujer
que quiso engañar a dos;
al rancho le dije adiós,
para nunca más volver.

323
Las mujeres, dende entonces,
conocí a todas en una;
ya no he de probar fortuna
con carta tan conocida:
mujer y perra parida,
¡no se me acerca ninguna!.

358
Y dejo rodar la bola,
que algún día ha de parar
tiene el gaucho que aguantar
hasta que lo trague el hoyo,
o hasta que venga algún criollo
en esta tierra a mandar
.

365
De los males que sufrimos
hablan mucho los puebleros,
pero hacen como los teros
para esconder sus niditos:
en un lao pegan los gritos
y en otro tienen los güevos.

369
Dios formó lindas las flores,
delicadas como son;
le dio toda perfeción
y cuanto él era capaz,
pero al hombre le dio más
cuando le dio el corazón.

370
Le dio claridá a la luz,
juerza en su carrera al viento,
le dio vida y movimiento
desde el águila al gusano;
pero más le dio al cristiano
al darle el entendimiento.

375
Yo sé que allá los caciques
amparan a los cristianos,
y que los tratan de "hermanos"
cuando se van por su gusto.
¡A qué andar pasando sustos!
Alcemos el poncho y vamos.

378
No hemos de perder el rumbo:
los dos somos buena yunta.
El que es gaucho ve ande apunta
aunque inora ande se encuentra;
pa el lao en que el sol se entra
doblan los pastos la punta
.

388
En este punto el cantor
buscó un porrón pa consuelo,
echó un trago como un cielo,
dando fin a su argumento;
y de un golpe el instrumento
lo hizo astillas contra el suelo.

389
Rompo, dijo, la guitarra,
pa no volverme a tentar;
ninguno la ha de tocar,
por siguro tengaló;
pues naides ha de cantar
cuando este gaucho cantó.

391
Cruz y Fierro de una estancia
una tropilla se arriaron;
por delante se la echaron
como criollos entendidos,
y pronto sin ser sentidos
por la frontera cruzaron.

393
Y siguiendo el fiel del rumbo
se entraron en el desierto,
no sé si los habrán muerto
en alguna correría,
pero espero que algún día
sabré de ellos algo cierto.

394
Y ya con estas noticias
mi relación acabé;
por ser ciertas las conté,
todas la desgracias dichas:
es un telar de desdichas
cada gaucho que usté ve.

395
Pero ponga su esperanza
en el Dios que lo formó;
y aquí me despido yo
que he relatao a mi modo
MALES QUE CONOCEN TODOS,
PERO QUE NADIE CONTÓ
.

Fuente: El gaucho Martín Fierro" de José Hernández.

Continuación: "Martín Fierro" - Selección de la segunda parte